Ficha técnica
Autor: Emilia Pardo Bazán
Año: 1886
Género: Novela naturalista
Duración: 10h 56m 46s
Sinopsis
En un valle gallego que se rige aún por costumbres casi feudales, el joven sacerdote Julián Álvarez llega a los Pazos de Ulloa para hacerse cargo de la administración de la hacienda de don Pedro Moscoso, marqués de Ulloa. Julián descubre que don Pedro vive amancebado con Sabel, hija de Primitivo, el criado que en realidad gobierna la casa y sus tierras. Preocupado por la conducta del marqués, el capellán le convence de que se case con su prima Marcelina, «Nucha», una joven piadosa y de salud frágil que llega a Ulloa dispuesta a poner orden. El enfrentamiento entre la moral de Nucha y Julián y los instintos de Primitivo y Sabel, sumado al peso del caciquismo y la incultura del entorno rural, arrastra a la familia hacia un desenlace trágico que retrata sin concesiones la decadencia de la vieja aristocracia gallega.
Contexto y curiosidades
Los pazos de Ulloa se publicó en 1886, en dos tomos aparecidos con meses de diferencia, y conserva los treinta capítulos con los que Emilia Pardo Bazán los concibió originalmente. La novela causó un notable escándalo por la crudeza con la que describía la vida rural gallega, y se considera la obra que mejor representa el naturalismo español, corriente que Pardo Bazán adapta a la mentalidad católica del país dando lugar a lo que ella misma llamó un «naturalismo católico», distinto del naturalismo determinista de Émile Zola. La novela forma díptico con La madre naturaleza (1887), continuación que retoma a varios de sus personajes. Como en Un destripador de antaño, otra obra de la autora ya publicada en este canal, Pardo Bazán vuelve a situar la acción en la Galicia rural que conocía de primera mano desde su infancia en A Coruña.
Personajes
Don Julián Álvarez — Joven sacerdote enviado a administrar la hacienda de los Pazos de Ulloa. Piadoso e ingenuo, se convierte en confesor y defensor de Nucha frente a la corrupción de la casa.
Don Pedro Moscoso, marqués de Ulloa — Señor de la casa, impulsivo y dominado por sus instintos, gobierna el valle a la manera de un cacique feudal y vive sometido a la influencia de Primitivo.
Marcelina, «Nucha» — Prima de don Pedro con quien este se casa por consejo de Julián. Devota y de salud delicada, intenta imponer orden moral en una casa dominada por la barbarie.
Primitivo — Administrador y cacique de la finca, padre de Sabel. Ejerce un control real sobre don Pedro y sobre la vida de los Pazos.
Sabel — Hija de Primitivo y amante de don Pedro antes y durante su matrimonio con Nucha; representa los instintos y la amoralidad del entorno rural.
Perucho — Hijo de don Pedro y Sabel, criado en la casa junto a Nucha; su presencia es el símbolo constante del amancebamiento que Nucha trata en vano de corregir.



