Emilia Pardo Bazán

Emilia Pardo Bazán (A Coruña, 1851 – Madrid, 1921) es la figura más influyente del naturalismo español y una de las escritoras más brillantes y combativas de la historia de la literatura en castellano. Condesa por herencia e intelectual por vocación, se formó leyendo sin freno en la biblioteca de su padre y fue la primera en introducir el naturalismo de Zola en España con el ensayo La cuestión palpitante (1882-1883), que desató una polvareda enorme: la catapultó a la fama y la convirtió en blanco de críticas que mezclaban la discrepancia literaria con el escándalo de que una mujer se atreviera a hablar de cuerpos, impulsos y miseria.
Sus novelas Los pazos de Ulloa (1886) y La madre naturaleza (1887) son la cima del naturalismo hispano: una Galicia rural retratada sin compasión, con un caciquismo asfixiante y una naturaleza que aplasta lo humano. Frente a Zola, sin embargo, Pardo Bazán nunca aceptó el determinismo absoluto: católica convencida, se negó a suprimir el libre albedrío de sus personajes, y esa tensión entre el método y la fe da a sus libros un nervio propio.
Fue además periodista incansable, conferenciante, editora de su propia revista y defensora del acceso de las mujeres a la educación superior y a la Real Academia Española, que le negó tres veces el sillón pese a sus méritos. En 1916, por decisión del ministro Julio Burell, ocupó la cátedra de Literaturas Contemporáneas de Lenguas Neolatinas de la Universidad Central: fue la primera catedrática de una universidad española, aunque los alumnos apenas acudieron a sus clases.
Sus cuentos —más de quinientos, publicados sobre todo en la prensa— la revelan como maestra absoluta del género corto, con una capacidad para capturar el horror cotidiano que anticipa la literatura del siglo XX. Piezas como Las medias rojas, Un destripador de antaño o Un duro falso resumen en pocas páginas lo que otros necesitan una novela entera para decir.




