Ficha técnica
Autor: Álvar Núñez Cabeza de Vaca
Año: 1542
Género: Crónica de Indias
Duración: 3h 54m 15s
Sinopsis
En 1527 zarpa de Sanlúcar de Barrameda la expedición de Pánfilo de Narváez rumbo a la Florida. Álvar Núñez Cabeza de Vaca va en ella como tesorero y alguacil mayor del rey. Lo que empieza como una empresa de conquista se deshace en cuestión de meses: Narváez separa a la tropa de los navíos, el hambre y las flechas diezman a los hombres y los supervivientes se ven obligados a fabricar barcas rudimentarias con las que intentan alcanzar la costa de Nueva España. Las barcas naufragan en un islote que los propios náufragos bautizan como isla de Malhado.
A partir de ahí, la crónica deja de ser una expedición para convertirse en un relato de supervivencia. Durante ocho años Cabeza de Vaca recorre a pie miles de kilómetros por el actual sur de los Estados Unidos y el norte de México, cautivo de unos pueblos, acogido por otros, ganándose la vida como mercader ambulante y luego como curandero, hasta que en 1536 él y otros tres supervivientes se topan con una partida de españoles cerca del río Sinaloa. Son los únicos que quedan de los cientos que salieron de España.
Contexto y curiosidades
Cabeza de Vaca escribió esta relación al volver a la península con un objetivo muy concreto: convencer al emperador Carlos V de que su fracaso merecía recompensa. La imprimió en Zamora en 1542 y volvió a editarla en Valladolid en 1555, esta vez acompañada de los Comentarios sobre su gobierno del Río de la Plata; fue esa segunda edición la que popularizó el título por el que hoy se la conoce. El resultado es un texto raro dentro de la literatura de conquista: narrado en primera persona, sin ejércitos ni botines, y con un tono que se acerca más al testimonio que a la propaganda.
Su valor documental es enorme. Cabeza de Vaca describe con detalle las costumbres, las lenguas, la alimentación y las creencias de docenas de pueblos indígenas que nadie más llegaría a ver antes de que desaparecieran, y lo hace desde una posición insólita para un español de su siglo: la de alguien que vivió desnudo, hambriento y desarmado entre ellos. Esa experiencia marcó su política posterior como adelantado del Río de la Plata, donde intentó frenar los abusos sobre los indígenas y acabó depuesto por los propios colonos y devuelto a España encadenado. El libro ha sido leído después como crónica, como autobiografía y como una de las primeras etnografías del continente americano.
Personajes
Álvar Núñez Cabeza de Vaca — Narrador y protagonista. Tesorero y alguacil mayor de la expedición, es quien sobrevive a todas las etapas del desastre. A lo largo del relato pasa de oficial de la Corona a esclavo, de esclavo a mercader entre tribus enemistadas y de mercader a sanador respetado, un tránsito que él mismo cuenta con más asombro que orgullo.
Pánfilo de Narváez — Adelantado y jefe de la expedición. Veterano de la conquista de Cuba y rival derrotado de Hernán Cortés, sus decisiones —sobre todo la de internarse en tierra separándose de los barcos— desencadenan la catástrofe. Desaparece en el mar cuando su barca se pierde de noche sin que nadie vuelva a saber de él.
Andrés Dorantes de Carranza — Capitán de infantería y uno de los cuatro supervivientes. Comparte con el narrador casi todo el cautiverio y la travesía continental, y es el amo de Estevanico.
Alonso del Castillo Maldonado — Otro de los cuatro supervivientes, natural de Salamanca. Es el primero del grupo al que los indígenas piden que cure a un enfermo, episodio que inaugura la fama de sanadores que después los protegerá.
Estevanico — Esclavo negro de origen norteafricano, propiedad de Dorantes, y cuarto superviviente. Su facilidad para las lenguas y para tratar con los pueblos que encuentran lo convierte en el intérprete y explorador del grupo. Años más tarde moriría guiando otra expedición hacia el norte.
Diego de Alcaraz — Capitán español de una partida de cazadores de esclavos en tierras de Sinaloa. Su encuentro con los náufragos cierra la travesía y abre el conflicto: los indígenas que acompañan a Cabeza de Vaca no aceptan que aquellos hombres pertenezcan a la misma gente que los persigue.



