Romanticismo
El Romanticismo irrumpe en la primera mitad del siglo XIX como una rebelión contra la razón y las reglas de la Ilustración. Frente al orden y la mesura, reivindica el sentimiento, la libertad, la imaginación y el yo; frente a lo universal, lo nacional y lo popular.
Sus grandes motivos son el amor imposible, la naturaleza desbordada, la noche, las ruinas, lo sobrenatural y la muerte. En España brillan Espronceda, Mariano José de Larra, el Duque de Rivas y José Zorrilla, autor del eterno Don Juan Tenorio.
Pero la voz más pura y perdurable es la del romanticismo tardío e intimista de Gustavo Adolfo Bécquer y Rosalía de Castro, que despojaron el verso de retórica para dejar solo la emoción desnuda, abriendo el camino de la poesía moderna.
Leer a los románticos hoy es reencontrarse con las emociones en estado puro: el misterio, la nostalgia, la rebeldía y el anhelo de lo inalcanzable.







