José Zorrilla

Retrato de José Zorrilla

José Zorrilla y Moral (Valladolid, 1817 – Madrid, 1893) es el poeta y dramaturgo más representativo del Romanticismo español. Hijo de un magistrado absolutista que lo destinaba a la carrera de leyes, abandonó las aulas para vivir de la pluma en Madrid y se consagró de golpe en febrero de 1837, cuando leyó unos versos ante la tumba de Larra y deslumbró a toda una generación.

Los años siguientes fueron de una fecundidad asombrosa. Cultivó la leyenda en verso, rescatando tradiciones medievales y milagros castellanos en piezas como A buen juez, mejor testigo o Margarita la tornera, y el drama histórico en El zapatero y el rey, El puñal del godo y Traidor, inconfeso y mártir. Su verso, sonoro y de una musicalidad casi hipnótica, hizo de él el gran cantor de la tradición española frente al romanticismo más sombrío de algunos contemporáneos.

En 1854 marchó a México, donde permaneció más de una década: el emperador Maximiliano lo nombró cronista del reino y director del Teatro Nacional. Regresó a España arruinado y con la gloria por delante. Ingresó en la Real Academia Española en 1885, con un discurso de recepción escrito en verso, y en 1889 fue coronado poeta nacional en Granada ante una multitud. Ni el laurel ni los homenajes le dieron de comer: murió en Madrid cuatro años después, pobre y enfermo.

Su obra cumbre, Don Juan Tenorio (1844), se convirtió en el texto dramático más representado en lengua española. Zorrilla vendió los derechos por una cantidad ridícula y se lamentó de ello toda su vida, mientras la costumbre de reponerlo cada año por Todos los Santos se afianzaba en los teatros españoles, donde sigue viva casi dos siglos después.


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