Benito Pérez Galdós

Benito Pérez Galdós (Las Palmas de Gran Canaria, 1843 – Madrid, 1920) es el gran novelista del siglo XIX español y la figura que, junto a Cervantes, más ha marcado el rumbo de nuestra narrativa. Llegó a Madrid en 1862 para estudiar Derecho, pero cambió muy pronto las aulas por los cafés, los teatros y las tertulias políticas de la capital, que fueron su verdadera escuela. De aquellos años de aprendizaje nació La Fontana de Oro (1870), su primera novela, escrita antes de cumplir los treinta y ambientada en el Trienio Constitucional.
Sobre esos cimientos levantó una obra de proporciones colosales. Los cuarenta y seis Episodios Nacionales recorren la historia de España desde la batalla de Trafalgar hasta la Restauración, mezclando personajes inventados con hechos documentados. En paralelo escribió las llamadas novelas contemporáneas —Doña Perfecta, Marianela, Fortunata y Jacinta, Nazarín, Misericordia—, en las que el Madrid de las casas de vecindad, las tiendas y los conventos aparece retratado con una minuciosidad sin igual en nuestra lengua. Galdós escuchaba hablar a la gente en la calle y llevaba esa oralidad a la página sin condescendencia, lo que dio a sus criaturas una vida que todavía sorprende.
Liberal convencido y crítico feroz del fanatismo religioso, fue diputado en varias legislaturas y provocó un escándalo nacional con su drama Electra (1901). Esa militancia le costó cara: una campaña de sectores conservadores frustró en 1912 su candidatura al Premio Nobel. Pasó sus últimos años ciego, dictando sus textos, y murió en Madrid en enero de 1920. Miles de personas acompañaron su entierro por las mismas calles que él había convertido en literatura.

